AVALES Y AVALISTAS EN PRÉSTAMOS HIPOTECARIOS

by hipotecas mas baratas on 2010/08/30

El Banco de España define aval como la forma de garantizar o asegurar el cumplimiento de obligaciones económicas, de forma que quien avala (avalista) se declara dispuesto a hacer frente a los compromisos del avalado (normalmente, el pago de una determinada cantidad de dinero) frente a un tercero llamado beneficiario del aval (banco, caja o entidad de crédito) en caso de que el avalado no lo haga.

De esta forma si la persona o personas que tienen una hipoteca no pueden hacer frente al pago, el avalista deberá hacerse cargo de las cuotas. Hay que entender que para una entidad bancaria cada cliente es un moroso en potencia por lo que, ante cualquier duda que tenga sobre su capacidad de pago, exigirá más garantías sobre el préstamo o crédito hipotecario que vaya a conceder.

Cuando solicitamos una hipoteca al banco, éste valora nuestra capacidad de pago recopilando toda la información posible para saber si cumplimos los requisitos necesarios y pedirá avales en el momento que falle alguno de estos requisitos. También suele pedirse aval cuando el préstamo, por ejemplo, cubre el 80% del valor de tasación por lo que el aval cubriría el 20% o menos en caso de que el solicitante aportara dinero.

Es muy importante saber lo que realmente significa avalar a alguien. Aparecer como avalistas solidarios supone garantizar el cumplimiento de las obligaciones económicas del titular del préstamo. Si el titular no paga las cuotas de la hipoteca el avalista tendrá que hacerlo, incluidos los intereses de demora, seguros u otras costas.

Avalar no es una cuestión baladí y es una decisión que debe ser meditada con seriedad. Ser avalista supone mermar las posibilidades futuras de conseguir una hipoteca ya que el patrimonio se encuentra ya comprometido. En el caso de los padres que avalan a un hijo puede suceder que, si no tienen un gran capital, no puedan avalar a otros hijos. Entre hermanos u amigos sucedería algo parecido. Avalar a un hermano o a un amigo cercano supone reducir la capacidad para conseguir una hipoteca propia. De la misma forma si una persona posee un patrimonio importante puede avalar a varias personas.

Además el avalista garantiza el pago de la hipoteca con todos sus bienes presentes y futuros por lo que en caso de impago todo nuestro patrimonio actual y lo que tengamos en nuestra vida quedaría comprometido.

Otro punto a tener en cuenta es que, salvo que el contrato del préstamo hipotecario indique lo contrario, la entidad bancaria no tiene la obligación de avisar al avalista del retraso en el pago de la hipoteca. No es la primera vez que un avalista recibe directamente la notificación judicial exigiendo el pago de todo el préstamo porque los titulares se han retrasado varios meses en las cuotas.

El aval dura lo que dure la vida del préstamo aunque en algunas ocasiones se avala por una parte o durante un periodo determinado de tiempo. Esto significa que el avalista no tiene ninguna obligación de pago en el momento que el titular del préstamo haya devuelto a la entidad bancaria la cantidad o haya pasado el tiempo pactados pero mientras tanto, el avalista sigue comprometido por sus bienes presentes y futuros y sigue avalando por el total de la deuda.

Si el avalista se ve obligado a pagar la deuda pasa a ser acreedor del titular de la hipoteca. Por ejemplo, si yo avalo a mi hermana y ésta no paga el préstamo el banco me exige a mí el pago. Vendo parte de mis bienes y pago la cantidad debida por lo que ahora mi hermana me debe a mí esa cantidad.

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HIPOTECANTE NO DEUDOR
2011/03/17 at 06:53

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